La revolución de la radio

Antes del nacimiento de la radio se tenía información de lo que ocurría en otras partes del mundo a través del telégrafo o de los medios de comunicación impresos. A través de sonidos cortos y largos que eran los mensajes cifrados que se transmitían gracias a Morse por los telégrafos era como se podía saber si algún familiar había llegado bien a su destino o alguna eventualidad política o natural de otra parte del mundo.

Fue toda una revolución cuando se conoció del maravillo y mágico invento de la radio que hacía que se escuchara la voz de una persona que no estaba físicamente cerca. La radio comenzó a convertirse en la consentida de la casa y la voz protagónica del hogar. A su alrededor se reunía la familia para escuchar las noticias, sufrir con las radio novelas, esperar el fin de año, disfrutar de un concierto, etc.032995_f0b11d41

Luego cuando parecía que ya todo estaba dicho, continuaron las invenciones, haciendo de la experiencia de escuchar la radio, una vivencia cada vez de las más motivadoras y ricas.

La voz grabada

Con la invención de los gramófonos ya las radios no tenían que disponer únicamente de las voces en vivo para desarrollar su programación. Ahora, las voces permanecían aunque los locutores se fueran. Y más allá de eso esas voces podían trasformarse, mejorarse, editarse. Ahora los programas se enriquecieron con los sonidos de la naturaleza y otra clase de efectos de sonido. Los sonidos ahora podían repetirse tantas veces se quisiera y además se podía amplificar su volumen. Ahora, las palabras viajaban mas allá de los emisores originales para incluso trascender la muerte.

Luego, con el descubrimiento de las vibraciones que generaba el sonido se fueron descifrando otras ondas y maneras de transmitirlas. La electricidad abrió un campo inmenso de posibilidades para transmitir las voces, la música y los sonidos en general.

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